«¿Cómo se llama el miedo a las arañas?», «¿cómo se llama la fobia a la oscuridad?», «¿qué nombre tiene el miedo al mar?». Esta página responde a esa pregunta con una lista de los nombres de las fobias más consultadas, agrupadas por tipo de estímulo. Cada nombre enlaza a su ficha clínica, con síntomas, causas y tratamiento.
Casi todos los nombres combinan una raíz griega (a veces latina) que designa el objeto temido con el sufijo -fobia (del griego phóbos, miedo). Así, arachne (araña) da aracnofobia, ákros (altura) da acrofobia y thálassa (mar) da talasofobia. Conviene saber dos cosas: la primera, que tener nombre no convierte un miedo en enfermedad; un miedo solo es una fobia específica cuando es desproporcionado, persistente y limita la vida de la persona. La segunda, que muchos nombres que circulan en internet no aparecen en ningún manual diagnóstico: el DSM-5-TR clasifica las fobias por subtipos (animal, entorno natural, sangre-inyecciones-daño, situacional y otros), no por nombres griegos.
Miedo a animales
Miedo a entornos y situaciones
El miedo al agua en general (no solo al mar profundo) se denomina acuafobia o hidrofobia; el miedo a caerse, sin altura de por medio, suele describirse dentro de la acrofobia o del vértigo, que tiene causas distintas.
Miedo relacionado con el cuerpo, la salud y la muerte
Miedos sociales y de relación
Otros miedos con nombre propio
¿Y si mi miedo no aparece en la lista?
No importa. Los clínicos no necesitan un nombre griego para diagnosticar ni para tratar: lo relevante es el estímulo, la intensidad de la respuesta y el grado de evitación. Cualquier miedo concreto que cumpla los criterios se diagnostica como fobia específica y se trata igual, con exposición gradual dentro de una terapia cognitivo-conductual. Si quieres entender la emoción de fondo antes de buscar el nombre, empieza por qué es el miedo y por la diferencia entre miedo y ansiedad.